“Crear kené es recordar quiénes somos, sanar desde la memoria y afirmar que nuestra cultura sigue viva.”
El arte de Olinda Silvano nace de la memoria ancestral del pueblo Shipibo-Konibo y del conocimiento transmitido de generación en generación, especialmente a través de las mujeres de su familia. Desde su abuela y sus ancestros, Olinda hereda el kené, un sistema de diseños geométricos que contiene la sabiduría, la energía y el espíritu de la Amazonía.
En su obra, cada línea es una canción visual, una narración de resistencia y una afirmación identitaria. El kené no es un motivo decorativo, sino un lenguaje vivo que expresa equilibrio, sanación y conexión con el territorio. A través de este lenguaje, Olinda visibiliza la fuerza de las mujeres indígenas y reivindica el valor espiritual y político de su cultura.
Su práctica dialoga con el arte contemporáneo sin perder su esencia ancestral. Las obras de Olinda crean un puente entre la selva y la ciudad, lo ancestral y lo moderno, preservando la tradición mientras permite su transformación. Crear kené es, para ella, un acto de memoria y de sanación colectiva, una invitación a reconocer que el arte de su pueblo sigue vivo, evolucionando y resistiendo en el tiempo.

